Boletines de la Hermandad

                      

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Pregones organizados por la Hermandad



   Pregón Semana Santa 1996
   Pronunciado por D. Manuel Naranjo Gómez

 

 

 

 

   
   Pregón Semana Santa 2004
   Pronunciado por D. Agustín Ruíz López

Ntra. Sra. de la Victoria

     

 

     Imagen de candelero hecha para ser vestida, cuyas características iconográficas nos parecen comunes a las empleadas durante la primera mitad del siglo XVIII por los escultores Sevillanos. Su rostro es amplio gracias a la delicada disposición de las cejas, así como la de su alargada nariz, mostrando el dolor únicamente sus ojos llorosos, pues la boca, apenas entreabierta y en la que se advierten varios dientes, no lo transmite. Estas características estilísticas fueron utilizadas, entre otros, por José Montes de Oca durante la primera mitad del siglo XVIII, autor al que podríamos atribuir su autoría, aunque también se le podría atribuir a la escuela Montañesina, según sus rasgos.

     En el apartado de restauraciones ha de apuntarse las anónimas realizadas en 1881 y 1941 respectivamente, así como la llevada a efecto, en 1978, por Rafael Barbero Medina.

PASO DE PALIO

     Techo de palio y bambalinas del mismo terciopelo verde en proceso de bordado en los talleres de la Hermandad sustentado por doce varales repujados en alpaca plateada, efectuados junto a la peana en el taller del orfebre Villarreal (1977). Los respiraderos, obra de Manuel Ríos (1981-83), recoge un completo programa iconográfico de las patronas de las distintas capitales andaluzas, así como las devotas imágenes de la Virgen del Rocío y Nuestra Señora de Los Reyes. La candelería fue adquirida a la Hermandad del Buen Fin de Sevilla, en 1981, mientras que los candelabros de cola y el juego de jarras los labró José M. Ramos en 1986.

San Juan Evangelista

    

     

     Escultura de talla completa, labrada en madera, que reúne en sí los rasgos propios de la iconografía del Santo principalmente tratados hacia mediados del siglo XVII. La imagen, llena de expresividad, está dotada de un sinuoso movimiento, algo más realzado gracias al vuelo del mantolín que, agitado por el viento, muestra una complejidad de pliegues y vuelos. El Discípulo amado que agarra en la diestra un pañuelo lleno de pliegues, y en la otra la simbólica palma, está cubierto con una túnica verde, estofada a base de motivos vegetales, tocada por un mantolín color burdeos.

     Por la fantasía y originalidad con la que han sido tratados los caprichosos vuelos y agitados paños, además de la expresividad con la que ha sido dotado su rostro, puede circunscribirse su autoría al sevillano Pedro Duque Cornejo, buen conocedor e interpretador de las técnicas empleadas por los grandes maestros del siglo XVII, del que también se conoce haber estado en Lebrija tasando la reforma del retablo principal de la Parroquia. En el presente siglo ha sido restaurado por Rafael Barbero y Juan Herrera Cala. La incursión de San Juan en las cofradías de Lebrija se remonta al primer tercio del siglo XVII, fecha en la que varios Juanes de la localidad y devotos del Santo encargaron una imagen para sacarla en la cofradía de Jesús Nazareno.

PASO DE SAN JUAN EVANGELISTA

     Este paso fue adquirido en 1981 a la Hermandad de San Pedro de Estepa, y en él procesionó el titular cristífero de esta corporación hasta que estrenó el nuevo. Posee respiraderos y canasto tallados en madera, siguiendo el modelo neobarroco sevillano. Fue concepcionado originalmente para ser estofado y dorado, aunque finalmente cuando fue adquirido por la Hermandad lebrijana, se ideó que la madera luciera en color caoba, como al presente lo hace. Posee incrustadas diversas cartelas ejecutadas en alpaca plateada con el rostro de los Evangelistas y diversos motivos de la Pasión. Alumbran la imagen cuatro blandones con sus correspondientes hachones. Los faldones están bordados con hilos finos de plata sobre terciopelo burdeos en los talleres de la Hermandad.

Ntro. Padre Jesús de la Humildad

     

 

     Escultura tallada en madera de cedro que muestra a Jesús sentado en una peña en actitud reflexiva, realizada por Juan Abascal Fuentes, en 1981, atendiendo a la descripción que él mismo insertó en el compromiso adquirido con la Hermandad, el ocho de diciembre de 1979 y que se expresa en los siguientes términos: "Talla escultórica policromada al estilo tradicional de la Imaginería policromada sevillana, representando a Jesús, desnudo momentos antes de ser crucificado, sentado sobre una peña, en actitud paciente y humilde, reclina la dolorida cabeza sobre la mano derecha. La talla se efectuará en madera de cedro de primera calidad y se policroma al óleo con pulimento y pátina".

     De ella ha de destacarse el minucioso estudio anatómico, así como su complejo paño de pureza, constituyendo ésta sin duda una de las obras más logradas por el señor Abascal.


PASO DE MISTERIO

     El misterio representa el momento en el que, a Cristo sentado en una peña en actitud reflexiva, se le acerca una hebrea acompañada de un niño a enjugarle el sudor, impidiéndoles a éstos el paso un romano.

     Tanto canasto como respiraderos, decorados a base de hojarascas y motivos vegetales, están tallados en madera siguiendo el modelo neobarroco de escuela sevillana. El conjunto es obra del tallista Antonio lbáñez Valle (1994-95), correspondiendo a Juan Herrera Cala las cartelas de la crucifixión y resucitado. Las labores de estofado y policromía se están llevadas a cabo en los talleres San Francisco de Sanlúcar de Barrameda, habiéndose estrenando, en 1997, el dorado de las cartelas, escudos y esquinas delanteras del canasto, mientras que la cresteria del canasto y frontal del respiradero se estrenó en la Semana Santa de 1999. Alumbran las imágenes cuatro candelabros de guardabrisas de nueve brazos en las esquinas y de cinco en el centro y flanquean sus esquinas los Evangelistas San Lucas y San Juan, estofados y policromados, obra del escultor local Juan Herrera Cala (1997), así como las de San Marcos y San Mateo realizados en 2003 por el mismo escultor.


IMÁGENES SECUNDARIAS DEL MISTERIO

     Tanto la mujer hebrea que mantiene la intención de enjugar el rostro del Señor como el niño hebreo fueron estrenadas en 1993, para ser incorporados al mismo paulatinamente un romano que impide el paso a la hebrea (1994) y dos sayones (1995), todas ellas obra de Juan Abascal Fuentes. La composición del misterio se complementa anecdóticamente con la escultura de un can (1995).